Cruz Vázquez Rouco

Resulta prácticamente interminable hablar sobre la maternidad, sobre las distintas vivencias de todas las mujeres de todas las culturas del mundo; de las representaciones de la madre a lo largo de los siglos…

Quisiera sin embargo compartir una reflexión sobre el sentimiento que muchas mujeres, que han vivido la maternidad deseada y aceptada, han experimentado y difícilmente explicable a través de la palabra.

Desde el instante que nos hacemos conscientes de una nueva vida que crece en nuestro espacio, éste se agranda, físicamente y de una forma intangible también. Surge una sensación de milagro en nuestra vida. Damos la oportunidad a un nuevo ser de venir a experimentarse.

Pero la gran transformación es mucho más grande aún para una madre. Por momentos desaparecemos, desaparece el sentido del yo, se vivencia una entrega hacia el pequeño ser indefenso que nos hace trascender la personalidad, y la experiencia es dar, dar sin pensar en ningún momento recibir nada; tan sólo entregarnos visceralmente, en el momento.

La conexión y el sexto sentido que aflora en  nuestra vida cuando un bebé nos mira, cuando por momentos la mente está silenciosa, pienso que es la experiencia más cercana al amor universal.

La unión a otro ser sin intenciones soterradas, sin cálculos, sin esperar, sin analizar… la vivencia pura de entrega momento a momento, una plenitud que no puede explicarse.

Creo que por eso en muchos casos, las mujeres deseamos dar vida a otro nuevo ser, que nos devuelva “eso”, tan puro que es difícil volver a experimentar con otros seres humanos en nuestras relaciones personales… pero que sabemos que existe.

 

Cruz Vázquez

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Autor

Cruz Vazquez Rouco